Es lamentable que no tenga la disponibilidad de tiempo suficiente para escribir en mi Blog, pero para dar un adelanto sobre algunos de los próximos artículos que escribiré, los mencionaré en esta pequeña entrada: Miyazaki y su imaginario, el nuevo diseñador de la semana, introducción a los cuentos de Hadas, Gente que sabe (entrevista al artista plástico e ilustrador Nicola Turola), Fashion Critics (ilustraciones fashionistas que señalan aspectos críticos de nuestra sociedad), presentación del personaje Bagot. Eso es todo por los momentos.
Aproximación a temas relacionados con la Moda, el Arte plástico, el Cine, la Literatura, y mi experiencia personal con el entrenamiento físico.
jueves, 8 de noviembre de 2012
Cosas por venir
Es lamentable que no tenga la disponibilidad de tiempo
suficiente para escribir en mi Blog, pero para dar un adelanto sobre algunos de
los próximos artículos que escribiré, los mencionaré en esta pequeña entrada:
Miyazaki y su imaginario, el nuevo diseñador de la semana, introducción a los
cuentos de Hadas, Gente que sabe (entrevista al artista plástico e ilustrador
Nicola Turola), Fashion Critics (ilustraciones fashionistas que señalan
aspectos críticos de nuestra sociedad), presentación del personaje Bagot. Eso
es todo por los momentos.
martes, 6 de noviembre de 2012
Considerar para entrenar II. EVITA LAS EXCUSAS
En mi mortal experiencia en el entrenamiento físico, y digo mortal porque no soy un profesional o experto en la materia, ni dedico mi vida a ello, sino que más bien trato de estar informado y asesorado por especialistas, he podido observar que siempre tendemos a excusarnos a la hora de ejercitarnos: no me gusta el gimnasio o no tengo plata para pagarlo, no soporto entrenar solo, etc.
Esta actitud no es otra cosa más que auto saboteo, ya que si bien es cierto que debemos conocernos a nosotros mismos y a nuestras circunstancias, no debemos utilizar la falta de tiempo, dinero o cualquier otro tipo de limitante para excusarnos a la hora de entrenar.
He escuchado personas que ni si quiera tienen el problema del tiempo o del dinero y sin embargo algo se inventan para no hacer ejercicio, como que sus zapatos son feos o que no tienen ropa para entrenar toda la semana. Estas excusas no tienen sentido para mi, a nadie le importa si tus zapatos son viejos, están rotos y feos, no es un desfile de Moda, si solo tienes un pantalón y una camisa, pues lávalos cada vez que entrenes y luego los usas otra vez. Entiendo que realmente existan personas a las que realmente se les dificulta hacer ejercicio, pero si vas a asumir el compromiso y vas a realizar una inversión, procura que valga la pena.
Otra cosa que he escuchado es que no tienen dinero para comprar todos los suplementos alimenticios que "ayudan a conseguir los objetivos más rápidamente". Particularmente pienso que la mayoría de las personas que pretenden iniciarse en el gimnasio u otra actividad para mejorar su estado y apariencia física, no lo hacen pensando en participar en un concurso de belleza que se realizará en dos meses o harán alguna sesión fotográfica para la nueva campaña publicitaria de ropa interior para ARMANI, así que mi pregunta es, cuál es el apuro.
A mi parecer los suplementos son una perdida de dinero innecesaria, no digo que no funcionen, pero el problema está en que son utilizados como placebo para entrenar y alcanzar resultados, claro que muchos de ellos pueden ser efectivos, pero yo creo que lo importante no es parecerse a David Gandy en seis meses, sino más bien disciplinarnos y normalizar el ejercicio en nuestras vidas, disfrutarlo, necesitarlo. Lo mejor que podemos hacer es invertir esa plata de los suplementos en un buen nutricionista que nos ayude a trabajar con alimentos naturales la transformación de nuestros cuerpos.
En fin, el ejercicio es una actividad que nos mantendrá jóvenes, nos ayudará a vernos y sentirnos mejor, así que en vez de evitarlo debemos vincularnos y practicarlo considerando siempre nuestras posibilidades y limitaciones, buscando crear un panorama que resulte efectivo y sustentable en el tiempo.
Oscar Pistorius, pionero olímpico Sudafricano.
Dudo que su mayor problema sea si tiene ropa bonita para entrenar o no.
Ellos no necesitan ir a un gimnasio excusivo para hacer ejercicio.
Considerar para entrenar II. EVITA LAS EXCUSAS
En mi mortal experiencia en el entrenamiento físico, y
digo mortal porque no soy un profesional o experto en la materia, ni dedico mi
vida a ello, sino que más bien trato de estar informado y asesorado por
especialistas, he podido observar que siempre tendemos a excusarnos a la hora
de ejercitarnos: no me gusta el gimnasio o no tengo plata para pagarlo, no
soporto entrenar solo, etc.
Esta actitud no es otra cosa más que auto saboteo, ya
que si bien es cierto que debemos conocernos a nosotros mismos y a nuestras
circunstancias, no debemos utilizar la falta de tiempo, dinero o cualquier otro
tipo de limitante para excusarnos a la hora de entrenar.
He escuchado personas que ni si quiera tienen el
problema del tiempo o del dinero y sin embargo algo se inventan para no hacer
ejercicio, como que sus zapatos son feos o que no tienen ropa para entrenar
toda la semana. Estas excusas no tienen sentido para mi, a nadie le importa si
tus zapatos son viejos, están rotos y feos, no es un desfile de Moda, si solo
tienes un pantalón y una camisa, pues lávalos cada vez que entrenes y luego los
usas otra vez. Entiendo que realmente existan personas a las que realmente se
les dificulta hacer ejercicio, pero si vas a asumir el compromiso y vas a
realizar una inversión, procura que valga la pena.
Otra cosa que he escuchado es que no tienen dinero
para comprar todos los suplementos alimenticios que "ayudan a conseguir
los objetivos más rápidamente". Particularmente pienso que la mayoría de
las personas que pretenden iniciarse en el gimnasio u otra actividad para
mejorar su estado y apariencia física, no lo hacen pensando en participar en un
concurso de belleza que se realizará en dos meses o harán alguna sesión
fotográfica para la nueva campaña publicitaria de ropa interior para ARMANI,
así que mi pregunta es, cuál es el apuro.
A mi parecer los suplementos son una perdida de dinero
innecesaria, no digo que no funcionen, pero el problema está en que son
utilizados como placebo para entrenar y alcanzar resultados, claro que muchos
de ellos pueden ser efectivos, pero yo creo que lo importante no es parecerse a
David Gandy en seis meses, sino más bien disciplinarnos y normalizar el
ejercicio en nuestras vidas, disfrutarlo, necesitarlo. Lo mejor que podemos
hacer es invertir esa plata de los suplementos en un buen nutricionista que nos
ayude a trabajar con alimentos naturales la transformación de nuestros cuerpos.
En fin, el ejercicio es una actividad que nos
mantendrá jóvenes, nos ayudará a vernos y sentirnos mejor, así que en vez de
evitarlo debemos vincularnos y practicarlo considerando siempre nuestras
posibilidades y limitaciones, buscando crear un panorama que resulte efectivo y
sustentable en el tiempo.
Oscar Pistorius, pionero olímpico Sudafricano.
Dudo que su mayor problema sea si tiene ropa bonita para entrenar o no.
Ellos no necesitan ir a un gimnasio excusivo para hacer ejercicio.
viernes, 26 de octubre de 2012
Considerar para entrenar I
Recuerdo que al iniciarme en el mundo de los gimnasios y de más actividades físicas, mi objetivo principal, por no decir el único, era verme mejor, obligarme a desarrollar masa muscular y poder utilizar ropa que me luciera, hacer un sacrificio por alcanzar una meta, sin embargo, con el pasar del tiempo, descubrí que en realidad el ejercicio se fue convirtiendo en un medio de encuentro conmigo mismo, que terminó por ser una actividad de la que no puedo ni quiero desvincularme.
Al igual que el estilo, como mencione en el artículo anterior, alcanzar satisfacer las necesidades y expectativas físicas que todos solemos tener cuando nos iniciamos en este camino hacia el cambio y la optimización personal, es algo complicado, ya que esperamos que nuestro cuerpo se transforme rápidamente sin tanto sacrificio, pero dicho cambio no suele presentarse tan prontamente como nos gustaría y perdemos la motivación, que en definitiva es lo peor que nos puede pasar en el proceso de adaptación de nuestro cuerpo.
Es aquí cuando debemos replantearnos y reformularnos el modo de percibir la actividad física, además de la estrategia que utilizaremos para modificar nuestro cuerpo. Lo primero es saber qué es lo que queremos: aumentar masa muscular, rebajar, definir, etc. Y tener aspiraciones realistas y sustentables para nuestro estilo de vida (tiempo disponible, hábitos de alimentación, constancia). Olvidarse de que los entrenadores son la solución también es algo importante, dejar de pensar que sin ellos no sabemos ni podemos hacer nada. Ellos representan una ayuda a la hora de entrenar, pero no son la herramienta principal para aclarar nuestras dudas y alcanzar nuestras metas. Lo segundo es flexibilizarnos con el entrenamiento que hayamos logrado crear para nosotros; asesorados por alguien que esté más informado en la materia; sí, puede ser un entrenador el que nos asesore, pero esto no quiere decir que convertiremos su apoyo en un ancla del vicio, es decir, esperar que nos diga que hacer todos los días y conversar con él por más tiempo del que se debe a la hora de entrenar.
La flexibilidad se determina con la alternancia en los días y horarios de entrenamiento, a demás de los tipos de ejercicios que vamos a realizar. No hay cosa más terrible que pensar que si no hago las cosas exactamente igual que la semana pasada: el cuerpo no responderá al entrenamiento. Por el contrario, el cuerpo reacciona mejor cuando recibe diversos estímulos, además gran parte del fracaso que muchas personas experimentan en el gimnasio se debe a que sienten que si faltan un día, ya no tiene sentido entrenar el resto de la semana, o a que se aburren rápidamente de hacer siempre lo mismo. Mi consejo es que desmitifiquen que siempre deben entrenar: Pecho y Bíceps, Espalda y Tríceps, etc. Lo importante es entrenar, los ejercicios pueden ser combinados, con alteraciones en el peso y la intensidad…no siempre iguales. Creo que en todo caso lo que se puede hacer es entrenar de la misma manera por un tiempo prudencial, un mes y después cambiarlo, probar otra cosa. De esta manera no aburrimos a nuestro cuerpo ni a nosotros mismos.
Otro aspecto importante es ser autodidacta en materia de entrenamiento, el internet siempre es una buena herramienta para conseguir ejercicios que nos ayudarán a no sólo trabajar con maquinas y mancuernas en el gimnasio, algunas de las páginas que recomiendo son: www.coreperformence.com, www.passion4profession.net, o buscar videos en youtube en los que se muestren diversas maneras de entrenar el músculo que nos interesa.
Es importante saber que tipo de ejercicios estoy realizando y para qué los estoy ejecutando, el conocimiento en la materia es una de las formas en las que podemos evitar la frustración a la hora de entrenar, porque nos permite saber cómo podemos modificar nuestra rutina y de qué forma podemos adaptar nuestra vida agitada a la idea del ejercicio como una actividad rutinaria.
El ejercicio debe convertirse en una necesidad, en algo cotidiano…no debería costarnos tanto poner en practica alguna actividad física si resulta favorecedora para nuestra salud y apariencia, por eso insisto en que debemos ser flexibles con el entrenamiento y la alimentación (tema del que no he hablado, pero del que seguramente escribiré algo más adelante). Con lo que sí debemos ser rigurosos y tercos es con el número de días que vamos a entrenar, con cuatro o tres días a la semana es suficiente, ya que en este tiempo se pueden trabajar todos los grupos musculares sin ningún problema.
NOTA: Es importante recordar que sin importar cual sea nuestro objetivo a la hora de ejercitarnos: crecer en masa muscular, rebajar o definir, las horas de sueño y de descanso son elementales para la optimización de los resultados, debido a que el cuerpo necesita recuperarse del estrés que le causa cualquier tipo de entrenamiento.
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